La nueva consola Wii de Nintendo llegó el viernes a las tiendas en Europa, donde los primeros compradores aguardaron desde la medianoche a las puertas de los comercios.
En Reino Unido, algunos aficionados acamparon durante dos noches en Oxford Street, el mayor centro comercial de Londres, para asegurarse un ejemplar de Wii, la nueva estrella del mercado global de los videojuegos, que mueve 30.000 millones de dólares (22.500 millones de euros).






