Pandora, MTV, Real/Rhapsody o Yahoo! son algunas de las grandes compañías que se han adherido al día de silencio que hoy se vivirá en Internet como consecuencia del paro convocado por Save Net Radio, un colectivo que agrupa a más de 14.000 emisoras online que protestan de esta manera contra un encarecimiento del precio que deben pagar a los titulares de los derechos de autor por la emisión de su música en Internet. Una subida de tarifas de hasta el 300% que puede llevar a muchas de estas radios a la bancarrota.
Que un autor publique su obra con licencia 'copyleft' no significa que se pueda plagiar. Esta premisa tan sencilla fue obviada por el Instituto Cervantes de Nápoles y al Instituto Valenciano de la Música (IVM), quienes han sido condenados en un juzgado a indemnizar a un investigador italiano.
El Juzgado de lo Mercantil Número 2 de Valencia determinó que ambas instituciones plagiaron fragmentos de una biografía del compositor Vicente Martin y Soler escrita por el investigador Giuseppe de Matteis, así como un artículo publicado en la Red en abril de 2004 con licencia 'copyleft'.
Aunque en el vídeo sale un pantallazo de Guisando, por ahora, todavía es legal compartir recetas de cocina. Más información y vídeos de Realidades Avanzadas en Conservas.tk.
El título de la jornada es “Copyleft, licencias libres, Creative Commons… ¿Una alternativa válida?” y es una buena forma de conocer en la práctica como se desarrollan diversas actividades bajo el amparo de estas licencias.
En el acto intervendrán el colectivo musical Ruido de Barrio, la editorial y distribuidora Traficantes de sueños, Juan Antonio Añel Cabanelas, miembro del proyecto GNU especializado en software libre científico y Ricardo Sanz Ante, ingeniero informático miembro de En Busca del Pasto.
La dictadura del culteratiado (soy consciente de estar inventándome el término). Lo que el gobierno propone en el nuevo anteproyecto de LSSI constituye el mayor ataque a la libertad de expresión en la red desde nuestro país: facultar a la SGAE y entidades análogas a señalar qué contenidos se deben bloquear por considerarlos ilícitos a los proveedores de acceso a la red y a los servicios de hosting.
Las compañías alegan que el nuevo artículo afecta los derechos fundamentales de la libertad de expresión y el secreto de las comunicaciones, porque les convertiría en "guardianes" de catálogos de derechos sobre obras en las que pueden no tener ningún interés, lo que podría causarles serios inconvenientes respecto de sus clientes.
La reforma de la LSSI obliga a los prestadores de servicios a retirar contenidos "presuntamente ilícitos” a solicitud de la SGAE y entidades análogas. El Consejo de Estado califica el anteproyecto como restrictivo de la libertad de uso de Internet. La Asociación de Internautas considera que el anteproyecto de Ley de medidas de Impulso a la Sociedad de la Información, LISI, es un grave ataque a Internet.